Vivir con alergias alimentarias implica no dar a su hijo alimentos a los que es alérgico. En el caso de algunos niños, el simple hecho de tocar el alérgeno puede provocarles una reacción alérgica. Las familias pueden eliminar el alérgeno de su hogar, pero comer fuera de casa puede suponer un reto.
A continuación le ofrecemos algunos consejos para gestionar las alergias alimentarias de su hijo cuando coman fuera de casa:
- Infórmese de los ingredientes que contienen los platos del restaurante en el que tiene previsto comer. Si es posible, pida el menú del restaurante con antelación y revise los platos que ofrece.
- Nunca asuma que conoce los ingredientes de un plato. Pregunte siempre, aunque haya ido al restaurante muchas veces con anterioridad.
- Informe al camarero desde el principio sobre la alergia alimentaria de su hijo. Pregunte cómo se prepara el plato y qué ingredientes lleva antes de pedirlo. Si el camarero no conoce esta información o parece no estar seguro, pida hablar con el encargado o con el chef.
- No elija servicios de tipo bufé o de mesa compartida. El uso de los mismos utensilios para servir diferentes platos puede provocar la contaminación cruzada de los alimentos.
- No permita que su hijo consuma alimentos fritos. Es posible que se utilice el mismo aceite para freír varios alimentos diferentes.
Otro consejo para salir a comer fuera es llevar consigo una tarjeta de alergias alimentarias. Puede entregársela al camarero o al encargado antes de pedir la comida para su hijo. Una tarjeta de alergias alimentarias contiene información sobre los alimentos concretos a los que su hijo es alérgico. También incluye información adicional, como un recordatorio para asegurarse de que todos los utensilios y el equipo utilizados para preparar la comida se limpien a fondo antes de su uso. Puede imprimir fácilmente estas tarjetas usted mismo utilizando una computadora y una impresora.
Si su hijo va a comer fuera con amigos y usted no va a estar presente, entréguele una tarjeta de alergia alimentaria (o asegúrese de que el adulto responsable tenga una) para que se la entregue al camarero.
Hable sobre la alergia alimentaria de su hijo con la escuela. Puede resultar útil aplicar algunas de las estrategias mencionadas anteriormente en la escuela. Es posible que se sorprenda al descubrir cuántos niños de su escuela tienen alergias iguales o similares.
Su hijo debe llevar siempre consigo su medicamento de epinefrina. Haga todo lo posible por evitar los alimentos que le provocan la alergia, pero esté siempre preparado por si se produjera una exposición accidental o una reacción.
Pida al médico de su hijo un plan de actuación para la anafilaxia en el que se describan los síntomas a los que debe prestar atención y los pasos que debe seguir en caso de una reacción alérgica grave.
Informe al personal pertinente de la escuela de su hijo. Facilite el plan de actuación en caso de anafilaxia y asegúrese de que haya 2 dosis de epinefrina y personas designadas para administrarlas. Proporcione información completa sobre la alergia. Actualice la información al comienzo de cada curso escolar y cuando se produzcan cambios en el tratamiento o se disponga de nueva información.